Las canciones no se traducen

No, no, no… Las canciones no se juzgan por “como suenan” traducidas…

Uno puede buscar una traducción en Internet, o pedirle a un amigo que le cuente de qué va, si no se sabe el idioma lo suficiente como para entenderla, pero decir que sólo dice chorradas y cómo no lo entiendes, te da igual es rotundamente falso. No se cuantas veces he oído la frase “si traducimos la mayoría de las canciones de rock inglés, sólo dicen chorradas”

Para empezar, porque una canción es muuucho más que su letra. Depende tanto de cómo se diga, que una frase vacía y repetida puede sonar viva y fresca en voz de un buen cantante. Hay muchísimos clichés (wahh!, baby!!!, c’mon!!!) que pueden resultar fabulosos y dar energía a una canción, si se cantan como es debido. Si Aretha Franklin dice “Gimme a little respect” no suena a frase de “El Padrino”

Pero, aparte de la interpretación, lo realmente importante es la unión entre música y letra. El ritmo, la cadencia, el fraseo. Hay letras que pueden ser consideradas poesía, pero no es necesario que una letra se aguante sóla, sin música, para ser una gran letra.
Claro, todas estas cualidades depende múchísimo del idioma en el que están escritas. Toda esa poética de elegir la palabra “que encaja” desaparece al traducirla a otro idioma. Queda el significado, sí, pero la música se desvanece. Aparte de multitud de expresiones, frases hechas, dichos, etc que suelen ser de difícil traducción con su significado completo.

Claro, esa poética hay que captarla en el idioma original, no hay más. O uno sabe suficiente del idioma como para apreciarlo, o sólo podemos disfrutar la parte sonora del asunto.

Claro que esto es un camino de doble dirección. Hay unos cuantos grupos que cantan en un idioma que no es el suyo y no lo dominan, así que salen las letras que salen…

Eso sí, lo que estamos de acuerdo es que hay muuuuchas canciones que no dicen más que chorradas, en cualquier idioma :D

Recomendación de la semana III: “Arkansas Traveler” de Michelle Shocked

Bueno volvemos con otra recomendación. esta vez un disco que ha sido recientemente reeditado. Con la portada que os enseño ya no lo vais a poder encontrar (a no ser algún resto de stock). Eso sí, la reedición tiene 7 “bonus tracks”.

La idea del disco es una colección de canciones, la mayoría de las cuales están basadas o inspiradas en canciones tradicionales y “viejos conocidos” para la música americana tradicional, dándole un aire nuevo. La idea es hacer un recorrido musical por toda la música de raices del sur de Estados Unidos. El disco está dedicado al padre de Michelle Shocked, que toca la mandolina en el disco y era músico cuando ella era una niña. En los agradecimientos del disco comenta que aprendió a tocar el banjo con cerca de 50 años, a partir de un libro, lo cual siempre me ha inspirado en pensar que es posible seguir aprendiendo smile
Sin embargo, no son standards tal cual, sino que son arreglados y, en muchos casos “retocados”, o incluidos dentro de una canción distinta, intentando dar aire fresco a muchas ideas antiguas. Por ejemplo “Prodigal Daugther (Cotton Eyed Joe)” incluye algunas líneas de la segunda (una vieja canción que, lamentablemente, es más conocida en España por una horrible versión bakalao) como inspiración.
El disco no suena como las mismas canciones de siempre, sino muy fresco y novedoso.

Cada canción ha sido grabada en un lugar distinto, con músicos distintos, y con un aire distinto, resultando bastante distinto cada tema uno de otro. Hay bluegrass, música celta, jazz, blues, rock, música relativa a la Guerra de Secesión… Dentro de que el disco tiene relacción y es un todo.

La categoría de los músicos es realmente impresionante: Taj Mahal, Clarence “Gatemouth” Brown, Norman Blake, Doc Watson, Jerry Douglas, Alison Krauss & the Union Station, Mark O’Connor, Albert Lee, Uncle Tupelo…

El humor y la denuncia también están presentes en todo el disco. Michelle Shocked es conocida por ser muy crítica y activa políticamente (está haciendo campaña fuertemente en contra de Bush, por ejemplo). Por ejemplo, “Arkansas Traveller”, que es un tema instrumental muy conocido en los círculos de bluegrass para cada estrofa, y se escucha a un viajero preguntar a un lugareño sobre direcciones, a lo que una voz con un acento muy muy fuerte contesta humorísticamente, por ejemplo:

“Eh, granjero, ¿has vivido aquí toda la vida?”
“¡Todavía no!”

En “Prodigal Daughter (Cotton Eyed Joe)”, la canción trata sobre la diferencia entre el hijo pródigo (para el que el recibimiento es cariñoso y se le perdona todo) y la hija pródiga (que ha traido la vergüenza a la familia). “Shaking hands (Soldier’s joy)” habla de un soldado y lo terrible de la guerra.

En definitiva, un disco muy recomendable, es muy fácil de escuchar incluso para un neófito en este tipo de música porque entra bastante fácil.

Cuatro ricachones

Bueno, hoy vamos a hacer algo que tenía pendiente y en la cabeza dese hace tiempo. Traducir un sketch de los Monty Python. Se llama originariamente Four Yorkshiremen, y he hecho una traducción intentando adaptarlo al castellano.

Teneis el original en inglés aquí.

Allá vamos ;)

Escena:

Cuatro hombres bien vestidos (PRIMER RICACHÓN, SEGUNDO RICACHÓN; TERCER RICACHÓN y CUARTO RICACHÓN), fumando grandes habanos y con una copa de vino en la mano están sentados en un lujoso centro de vacaciones. De fondo suena música Hawaiana.

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PRIMER RICACHÓN:

Ah, muy bueno, el rissoto.

SEGUNDO RICACHÓN:

Nada como un buen vaso de Château de Chasselas, eh, Josiah?

TERCER RICACHÓN:

Tienes razón, Obadiah

CUARTO RICACHÓN:

¿Quién hubiese pensado hace treinta años que estaríamos sentados bebiendo Château de Chasselas, mmm?

PRIMER RICACHÓN:

En esos días teníamos que estar agradecidos por tener para una taza de café.

SEGUNDO RICACHÓN:

Una taza de café frío

CUARTO RICACHÓN:

Sin leche ni azúcar

TERCER RICACHÓN:

Ni café

PRIMER RICACHÓN:

En una taza rota.

CUARTO RICACHÓN:

Oh, yo nunca tuve copa. Solía beber en un periódico enroscado.

SEGUNDO RICACHÓN:

Lo mejor que yo podía permitirme era chupar una fregona sucia.

TERCER RICACHÓN:

Pero bueno, después de todo éramos felices esos días, a pesar de ser pobres.

PRIMER RICACHÓN:

PORQUE éramos pobres. Mi anciano padre solía decirme: “El dinero no te comprará la felicidad, hijo”

CUARTO RICACHÓN:

Y tenía razón.

PRIMER RICACHÓN:

Sí, toda la razón.

CUARTO RICACHÓN:

Yo era más feliz que ahora y no tenía nada. Solíamos vivir en una pequeña y vieja casa con grandes agujeros en el suelo.

SEGUNDO RICACHÓN:

¡Casa! ¡Menuda suerte, vivir en una casa! Nosotros vivíamos en una habitación, los 26 miembros de mi familia, sin muebles, y sin la mitad del suelo. Todos nos arrinconábamos juntos en una esquina por miedo a caernos.

TERCER RICACHÓN:

¡Que suertudo, en una habitación! ¡Nosotros vivíamos en un pasillo!

PRIMER RICACHÓN:

¡Nosotros SOÑÁBAMOS con vivir en un pasillo! Hubiese sido como vivir en un palacio. Vivíamos en un tanque de agua hecho una ruina en un estercolero. Teníamos que despertarnos cada mañana con un montón de peces podridos muertos sobre nosotros. ¡Casa! ¡Bah!

CUARTO RICACHÓN:

Bueno, cuando digo “casa” me refiero a un agujero en el suelo cubierto por una manta alquitranada, pero era como una casa para nosotros.

SEGUNDO RICACHÓN:

Nos desahuciaron de nuestro agujero en el suelo. Nos tuvimos que mudar y vivir en un lago.

TERCER RICACHÓN:

¡Menuda suerte de tener un lago! Nosotros éramos 150 viviendo en una caja de zapatos en medio de la carretera.

PRIMER RICACHÓN:

¿De cartón?

TERCER RICACHÓN:

Sí.

PRIMER RICACHÓN:

Pues no sé de qué te quejas. Nosotros vivimos durante tres meses en una bolsa de papel en un tanque séptico. Teníamos que despertarnos a las 6 de la mañana, limpiar la bolsa de papel, ir a trabajar sin descanso 14 horas al día, todos los días de la semana, por 20 duros a la semana, y cuando volvíamos a casa nuestro padre nos zurraba con el cinturón hasta que nos dormíamos.

SEGUNDO RICACHÓN:

Lujos. Nosotros teníamos que salir del lago a las seis de la mañana, comer un puñado de grava, trabajar 20 horas al día sin descanso por 50 pesetas al mes, volver a casa y Papá nos daba con una botella rota, hasta que nos dormíamos, si ese día nos habíamos portado bien.

TERCER RICACHÓN:

Lo nuestro sí que era duro. Teníamos que salir de nuestra caja de zapatos a las 12 de la noche y limpiar la carretera con la lengua. Tomábamos dos pizcas de gravilla fría, trabajábamos 24 horas sin ningún descanso por un duro cada cuatro años, y al volver a casa nuestro padre nos cortaba en dos con el cuchillo del pan.

CUARTO RICACHÓN:

Bien. Yo tenía que levantarme a las 10 de la noche, media hora antes de irme a dormir, beber una taza de ácido sulfúrico, trabajar 29 horas al día sin descanso y pagar al propietario del negocio por poder ir a trabajar. Y cuando volvíamos a casa, nuestros padres nos mataban y bailaban sobre nuestras tumbas cantando ¡Aleluya!

PRIMER RICACHÓN:

Ahora intenta contárselo a los jóvenes de hoy en día…. ¡Ni siquiera te creerán!

TODOS:

¡Para nada!

Buon giorno!

Acabo de volver de Italia, cuna de la mandolina (todo lo tengo que llevar a mi terreno ) de un viaje de negocios… La verdad es que ha sido de negocios y de placer, me lo he pasado maravillosamente. He estado en Módena, me he tragado un seminario en una feria (en estricto italiano), me he puesto fino de prosciutto y pasta, he visto una manifestación de trabajadores de Ferrari y todo tipo de sucesos extraños e irrepetibles(bueno, lo de la pasta igual se repite alguna que otra vez ) He puesto un post para hablar del tema… Tengo un montón de curiosidades, la verdad es que en 4 días me han cundido bastante… ¡Seguimos en la brecha!