La información infinita


Ayer me enteré de algo gracias a Internet que desconocía de alguien que conozco. El qué no es importante. Lo importante es que posiblemente hayamos perdido el anonimato. Buscar tu propio nombre en Internet es algo bastante común, que todo el mundo hace de vez en cuando, o eso dicen las estadísticas al menos…  ¡Si hasta puedes hacerte un perfil para que Google sepa qué enseñar cuando la gente te busca!

El caso es que, si nos buscamos, o buscamos a algún amigo de la infancia, posiblemente nos salgan resultados. Y ya sabemos que eliminar un resultado de Internet es algo muy complicado, así que pasados los años podemos tener practicamente nuestra vida. Quizá una entrada en nuestro blog (que ya abandonamos) diciendo que estamos enamorados, otro en el post de una amiga de nuestra ex diciendo lo mal que estámos por haberlo dejado. Unas fotos donde un amigo te ha etiquetado. Unos comentarios en el blog de horticultura, que nos dió por ahí en su momento. Un video en YouTube de cuando hiciste el corto ese en la Universidad…

Y así, pasando el tiempo, tu vida está en la Red. El problema es que es posible que estén las cosas que, bueno, bien te interesa, bien no te importa que estén. Pues igual una foto en la promoción de tu carrera, o haciendo una presentación en un ciclo de conferencias, pero tambien va a estar toda esa información que no quieres que esté. A lo mejor alguien te pone a caer de un burro. O tienes una foto vergonzante que te sacaron. Lo más típico son las fotos de una noche de juerga, pero no está limitado a eso. O a lo mejor, simplemente no te da la gana contar tu vida, porque eres pudoroso y estás harto de que te recuerden la foto vestido de almirante de flota de tu comunión… Quizá la gente de mi edad y mayor tenga siempre oscura su infancia y adolescencia, pero la gente que tiene a día de hoy 13 y 14 años posiblemente tenga siempre ahí esa novia que se echó en el instituto para toda la vida encontrable de alguna manera.

No voy a entrar si es bueno o es malo. Lo que parece es que es inevitable. ¡Estoy convencido de que saldrá dentro de poco un buscador específico para personas, que buscará los rasgos en todas las fotos, correos, nicks y demás! ¿Estaremos condenados toda la vida a estigmatizarnos por un error de juventud? ¿Rezaremos porque nuestro jefe nunca vea las fotos de “esa” juerga? Todo este mundo de información abre las puertas a un nuevo tipo de relaciones personales, donde quizá no juzguemos tanto a la gente por un sólo aspecto de su pasado, si no que seamos capaces de ver más allá. Y posiblemente también tomemos mucha más conciencia de nuestro “posicionamiento en la red”, al menos hacer que nuestros primeros resultados tengan un sentido…

Realmente esto de Internet está cambiandolo todo a pasos agigantados.

PD: ¡He logrado encontrar, rescatado en na cápsula del tiempo, mi antiguo blog WrongSideOfMemphis! El estilo me gustaba más, pero WordPress.com no me deja toquetear mucho con este… De todas formas, intentaré recuperar los artículos antiguos, hay algunos que me gustaría tener por aquí…