I once was a non-tech entrepreneur


I’ve been thinking a lot about writing about this. Probably has been enough time to try to put it on a coherent story. I’m not going to saying specific names, though.

Owning a comic book shop, wearing a beard and not being, ahem, skinny enough will grant your some comparisons

Owning a comic book shop, wearing a beard and not being, ahem, “skinny enough” will raise some “hilarious” comparisons

So, around 7 years ago, I had the itch to start my own business. As you can see in this blog, I am a software developer, but at that time I had been working as a consultant, having some contact with the business and entrepreneurship world, so I somehow perceived that as a possibility.

As every other geek fellow, I had the dream of owning a comic book and related geek stuff shop. You now, the “Android’s Dungeon” kind of stuff, where you can buy comics, manga, boardgames, RPG games, action figures, etc… I was living in Toledo, Spain, which didn’t have any of these shops, so I though of that as an opportunity.

Also, some research on the Internet showed that there was a franchise expanding at that moment, which also encouraged me in the way that I could get some help (at a cost that seemed reasonable). They had a big online shop that had been working for some years and around 3 shops all over Spain, including one in the same location as the central warehouse. They were creating a network of shops to grow the business, and in a few months they was about 10 shops open. The idea was to operate as a central point of material for all the network, providing all the stuff to their network.

My idea wasn’t really about making a big business, but more like a self-employment / family business kind of thing. So, I give it a though, make some mental calculations, obtain a loan from the bank, and went for it! Brilliant! I must confess I was really excited.

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¿Todos autónomos?


En el post de hoy de Vida de un Consultor, y comentado luego en Desencadenado, se habla de que, en el futuro,  se incrementará enormemente el autoempleo y la figura del autónomo, en contrapartida con el del “empleado fijo”.

Estoy en general de acuerdo con sus planteamientos, pero creo que hay que tener en cuenta también realmente los deseos y la forma de ser de mucha gente, tanto para atreverse con el camino del autoempleo como para trabajar en un puesto más fijo. Dicho de forma resumida, no todo el mundo tiene la ambición, las ganas, o la forma de ser necesaria para autoemplearse.

Y no estoy hablando de “apalancados deluxe” que quieren trabajar lo menos posible y vivir del cuento, o gente que se escaquea de sus responsabilidades. Estoy hablando también de buenos profesionales que, simplemente, necesitan una estructura de trabajo más formal, la sóla idea de vender les da vértigo (y todos los autónomos necesitan “venderse”) y terminarían perdidos y sin poder sacarse partido en esa situación. Por no hablar de que esta estructura funciona muy bien para ciertos tipos de trabajo, pero es muy difícil para otros ¿Una cajera de supermercado podría ser autónoma?

Ahora bien, creo que sí que sería una situación que tendría muchísimo más sentido que la actual. Y, siempre he defendido, que hay que asumir desde ya ese concepto de “empresa unipersonal”, que no quiere decir necesariamente el autoempleo, pero sí una postura activa en la vida profesional, sopesar cada momento profesional, y buscar alternativas razonables. A pesar de que tenemos muy metidos el chip de que el empleador tiene la sartén por el mango y nosotros somos unos pobres diablos que debemos agradecer al señorito que nos de una migajas, tenemos que adoptar otra actitud.

¿Este trabajo no me llena? ¿Mi jefe me desprecia sistemáticamente? ¿Estoy mal pagado? Pues tengo que ponerme a buscar alternativas; puede que no lo consiga mañana ni pasado, pero al menos intento mejorar.  Es muy cómodo sentarse a lamentarse y quejarse de lo mal que está tu situación en el bar con los amigos, y todo el mundo caemos en ello de vez en cuando, pero hay que sopesar si va más allá del “victimismo intrascendente” y actuar para remediarlo.

A pesar de que no veo la desaparición del trabajador fijo, lo que sí que creo que va a crecer sobremanera en los próximos años va a ser tanto la flexibilidad en el trabajo, como los empleos más flexibles (que parece lo mismo pero no es igual)